Un Reto Para La Pastoral en Puerto Rico y el Caribe

jueves, 21 de febrero de 2008

FOR IMMEDIATE PRESS RELEASE

Hermano Pastor David Surpless:
Cco: Un grupo escogido de hermanos en Cristo

Lo que han sido esta reseña escrita por usted y el escrito del hermano Francisco, me han llenado de lágrimas. Y no es una explosión moméntanea de emociones, llevo tiempo ardiendo por estas cosas y quiero expresarlas en esta carta. Estas palabras me han afirmado en el deseo de aceptar el reto del ministerio de la obra en Puerto Rico. Mi corazón no puede arder más por la mies en Puerto Rico. Pienso que lo que actualmente hacemos en Puerto Rico es demasiado superficial y vacío que la obra poderosa que personas como Robert y Pauline que como misioneros en el pasado aceptaron como reto de parte del Señor. Tenemos que emular no solo su amor por la obra sino su pasión por la Palabra de Dios que nos enciende en nuestros corazones, hacia Él, hacia su Palabra y hacia los perdidos.

Estoy dispuesto a aceptar el riesgo de que algun dia no haya suficiente dinero para comer en mi futura casa, con mi futura esposa e hijos. Estoy dispuesto a aceptar el reto de recibir la burla y el rechazo de aún los mismos hermanos que antes me dieron el abrazo y ahora podrían darme de codo. Estoy dispuesto a tomar la cruz de Cristo aunque griten y me escupan en la cara. ¿Habrá algo más doloroso que el dolor que sufrió Jesucristo en nuestro lugar? No hay dolor que pueda compararse con el dolor de la Cruz. Ahora nos toca tomar nuestra Cruz, ya no para redimirnos a nosotros mismos, como antes tratabamos de hacer, mas ahora nuestra salvación es perfecta y completa en Cristo y nos es concedido no solo que creamos en Jesucristo sino que también padezcamos por Él. (Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él”. Filipenses 1:28, 29)

Es mejor perder nuestra vida por Cristo que desperdiciarla. Hay mayor satisfacción en el ministerio con enfermedad, que un ocio en salud. ¿De que nos vale refugiarnos en el ocio terapeutico para aplacar el sonido de nuestras conciencias que nos llaman a la recia batalla? ¿De que nos vale disfrutar de lo que tenemos cuando Dios nos da los recursos para que podamos servirle y ser de bendición a otros? ¿Hasta cuando se mantendrá la iglesia dormida y sumida en su letargo religioso y actividad clerical? ¿Cuando realmente aceptaremos el reto de ir y predicar el evangelio, dejando atrás excusas de tipo prágmaticas y posmodernas?

Ya es hora de que nos levantemos y doblemos nuestras rodillas ante el Rey, pidamos que envíe obreros a la mies en Puerto Rico para que el trabajo de estos misioneros como Robert, Pauline, como mi actual amada hermana misionera en San Juan, Esther Frey, que han dejado literalmente su pellejo en esta islita, que dejaron de estar cerca de sus familiares y amigos para venir a este lugar lleno de adulterio, machismo enfermizo y libertinaje, a llevar la luz de JESUCRISTO no importando que al principio no se viera ningun impacto reconociendo la soberanía de Dios en la obra de Salvación y entendiendo que nosotros sembramos la semilla pero que es Dios mismo el que da el crecimiento. Ya es hora de que como bautistas nos dejemos de niñerías, de discusiones futiles y vayamos a la esencia de lo que somos. Somos discípulos de Jesucristo. No solo los bautistas sino todo creyente que legítimamente ha nacido de nuevo por la Palabra de Verdad y ha creido en Jesucristo como su Unico y Suficiente Salvador y Señor.

Hermano, nuestras oraciones como Cuerpo de Cristo están con usted y espero que pronto se restablezca y pueda seguir bendiciendonos y edificandonos con su incanzable trabajo en el Señor y el ministerio radial Radio Voz de Gracia. La iglesia se mueve unida y cuando uno de los miembros se duele, todos nos dolemos con el. Le amamos entrañablemente.

Sinceramente En Cristo,

Josué David


Referencias:

‘. . . ausentes del cuerpo y presentes al Señor’ 2 Co. 5:8

Voló un alma más a la presencia del Señor…

Pauline H. Surpless: Una Guerrera En La Presencia de Dios


One Response to “Un Reto Para La Pastoral en Puerto Rico y el Caribe”

  1. Gracias, mi apreciado hermanito Josué por tus muy visibles esfuerzos por llevar la agri-dulce noticia de la partida de Mami al Señor el pasado viernes 8 en la noche. Digo ‘agri’ porque la muerte no es fiesta ‘aquí’, aunque en el cielo sí… y ‘dulce’ porque sabemos que en un mero instante dejó atrás su cuerpo tan enfermo para llegar ante el Señor… ataques cardíacos, soplo de corazón, pulmones llenos de agua y riñones sin funcionar… todo quedó en aquella cama cuando Dios la llamó a su presencia. ¡Cuán glorioso!

    Gracias a los demás hnos, como Francisco, y otros que han expresado su amor cristiano. Lei que pediste alguna anégdota sobre ellos, y lo penoso es que aunque sí las hay, buenas y jocosas, también las hay muy tristes. No son muchas, mayormente porque su labor no era estimada como de valor. ¡Ya!

    Es que la visión que Dios les dio de llevar el evangelio a los niños les colocó frente a una muralla de resistencia religiosa increíble. Papi siempre andaba con su pequeño librito ’sin palabras’ pegado en la solapa de su chaquetón. Donde quiera que veía niños, se detenía… jugaba con ellos, y luego les hablaba de Cristo. Nunca quiso irse de PR. Quería ir al cielo desde esta tierra adoptada por él, pero Dios lo quiso de otra manera. Seré yo, lo más probable, y como ciudadano puertorriqueño que soy. que volvaré desde aquí si así los dispusiere mi Señor.

    Uno de los grandes retos que enfrentaron en cuanto a la obra de Cristo se refiere eran las puertas cerradas de tantas iglesias que no interesaban se les ayudase a instruir a los maestros de la escuela dominical en lo que era la enseñanza del evangelio. Fueron pocas las excepciones, mas, poco a poco, Dios abrió las puertas de corazones… damas y caballeros, que se dieron del todo a ayudarles; a Dios las gracias.

    Nunca olvidaré cómo en una ocasión un pasado presidente del Concilio Evangélico le escribió en la negativa diciéndole que no hacía falta evangelizar a los niños ya que éstos no nacían con pecado. Pero, aun tales ‘tapa-bocas’ no lo detuvieron y seguía con su ocupación de buscar a los niños y hablarles de Cristo… no con ipods, nintendos, etc., etc. sino con la sencilla Palabra de Dios. Imprímían sus propios tratados en las portadas de viejas tarjetas de navidad.

    Recuerdo que allá para el ‘47-’48 ellos vivieron en una casita no terminada de construir, en el barrio Santana de Arecibo. Una vez descubrió que había un barrio en el área del Faro (Islote), se iba en su bicicleta que tenía un pequeñísimo motor de gasolina, dando la vuelta por Garrochales, Barceloneta y al fin hasta el barrio Islote. Allí reunía a muchos niños para hablarles de Cristo. Hubo conversiones, y recuerdo muy bien que una señora comenzó a darles espacio en su casa… y hasta comida. Nunca olvido esas largas escalinatas para subir de la calle hasta las casas. Hace poco pasé por allí, y los recuerdos me vinieron a granel.

    No digo más, pues no me siento bien. Pero, al menos quería darte las gracias, Josué, por tus palabras y esfuerzo por dar a conocer la ‘graduación’ al cielo de nuestra querida madre, abuela de mis hijos y bisabuela de mis 10 nieto(a)s.

    Manos a la obra, que aún queda mucho por sembrar y aún más por cosechar. Dios es y será nuestra fuerza.

    En Cristo,
    David Surpless

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