![]()
Aún estando muertos en nuestros delitos y pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con Él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.
Efesios 2:5-9
Padre Soberano, Justo y Bueno:
¿Fuí yo o fuiste Tú? La pregunta que muchos se hacen luego de haber sido transformados por tu Evangelio y luego de venir a los pies de Cristo. Muchos en la historia han tratado de meditar en esto: Pablo vs. Judaizantes, Ario vs Concilio de Nicea, Agustín vs. Pelagio, Lutero vs. Erasmo, Calvino(Canones de Dort) vs. Arminio, Whitefield vs. Wesley. ¿Cómo será justificado el hombre ante Ti? ¿Por Gracia por medio de la Fe o Por Obras? ¿Tu salvas o nos salvamos nosotros? ¿Tú tienes el poder o nosotros? ¿La fe es nuestra o tu nos la das? ¿Es por esfuerzo humano o por Poder Soberano tuyo? ¿Fue una decisión mía o fue tuya? Yo oré. Yo te pedí que entraras a mi corazón. Tu dijiste que si yo iba a Cristo, él no me echaría fuera. Sin embargo, en lo profundo, ¿Fuí yo o fuiste Tú?
Yo sé claramente que fuiste Tu, Mi Dios, Mi Rey. No tengo que filosofar para responder a esa pregunta. No tengo que ir a un Seminario para comprender que la obra de salvación es un milagro de la misma mano tuya. Si hubiese sido yo, realmente estaría muy alejado de tu Presencia. ¿Como es que tu evangelio ha podido cambiar a un asesino de cristianos en un misionero de tu Evangelio (Pablo)? Los huesos secos que vio el Profeta Ezequiel no pedían que se les profetizase, no pedían salvación. Estaban muertos. Yo lo sé. Fuiste tu el que enviaste a un predicador de tu evangelio para que yo fuese salvado por tu gracia. Si no fuese así, no fuera por Gracia. Tu Llamado fue Eficaz, ¡PODEROSO! Tu Gracia Irresistible me atrajo a Tu Cruz donde fui Justificado por la persona de Cristo. De esa manera fueron expiados en aquel lugar mis pecados pasados, presentes y futuros. ¿Pero porqué? ¿No merezco yo la muerte? Tu Amor es demasiado grande para mí.
Cuando yo estaba muerto tu me diste vida. Cuando yo era tu enemigo tu me reconciliaste contigo mismo. Cuando mi voluntad era siempre pecar tu me hiciste nacer de nuevo. Cuando yo amaba el mundo y lo que el mundo ofrece, tu me trasplantaste el corazón de piedra por uno de carne. Cuando yo caminaba a la perdición me pusiste en Jesucristo. Cuando yo estaba extraviado en el desierto, me pusiste en el redil. Cuando estaba seco en el suelo pronto a ser quemado, tu me diste vida y me pusiste en la Vid Verdadera.
Tu misericordia es tan grande que mi alma no puede contenerla, solo puedo Alabarte con el mismo corazón que me transplantaste. Tu Gracia abundante derramaste en mis sequedales. Tu Soberanía dispuso salvarme para ser un Adorador en espíritu y en verdad por toda la Eternidad.
¿Cómo es eso que dice Romanos 9 de que:”… no depende del que quiere ni del que corre, sino del que Dios tiene misericordia”?
¿Cómo es eso de que nos has amado desde antes de la fundación del mundo? ¿A Jacob amaste y Esaú aborreciste? Lo de Esaú es claro, el merecía tu Ira contra él. Pero, ¿Y Jacob? ¿Por qué Jacob? Si Jacob era un engañador y un mentiroso. Como es eso de que le amaste. Es un amor que mi corazón no puede contener, Es una verdad que mi mente no puede sostener. La creo, la creo todita. La vivo. Te amo.
No podré gloriarme en el día final diciendo: yo oré, yo actué, yo vi, yo entendí, yo caminé, yo lloré, yo sentí, yo fui, yo decidí. Estaría mintiendo si no Te Diera Toda La Gloria. Tuya es la Salvación, Oh Jehová. A ti pertenece. Solo por medio de Jesucristo encontré Vida Eterna y por tu obra en mi ser, por tu eternal elección, por tu irresistible gracia, por tu llamamiento eficaz, por ese arrepentimiento que pusiste en mi corazón, por esa fe que depositaste en mí, entonces yo oré, yo actué, yo vi, yo entendí, yo caminé, yo lloré, yo sentí, yo fui, yo decidí. Tu hiciste todo eso en mí Señor, sin hacer violencia a la voluntad de tus criaturas como dice nuestras confesiones milenarias y tu Bendita Palabra. Pero, ¿De Que Voluntad Hablamos Si lo que yo siempre quería era pecar contra ti? Mi voluntad siempre iba hacia el mal. Pero tu la tornaste y moviste para que mirara a tu Hijo Jesucristo, ¡ALELUYA!
Gracias mi Dios, por tanto derroche de amor que derramas sobre esta vida infiel y pecadora sin merecer tan Grande Amor. No comparto la idea de aquellos que dicen, que predicar Tu Evangelio de Gracia hará que todos piensen que como es por Gracia, pueden pecar cuando quieran. Es que tu nos cambiaste el corazón. Ya no es lo mismo. Ahora amamos lo que tu amas, miramos lo que tu miras, pensamos lo que tu piensas, sentimos lo que tu sientes, hablamos lo que tu hablas y hacemos las obras que tu haces. “MISERICORDIA QUIERO Y NO SACRIFICIO”, dijo fuertemente Jesucristo a los Fariseos.
Me uno mi Dios a las palabras de mi hermano Marcos Vidal, siervo tuyo:
—————————————————-
¿QUIEN SOY YO ?
(Marcos Vidal)
No se como pero tengo esperanza,
no se como pero sé que soy feliz.
He tratado tantas veces de encontrar una razón
Que justifique el porqué de tanto amor.
No se como pero se que soy distinto,
no se como pero Él me transformó.
Y no fue mi propio esfuerzo
lo que me hizo ver la Luz,
fue su Sangre derramada en la cruz.Otra vez ante TI,en humilde oración,
ni siquiera me contestes, solo mírame Señor,
ya no se que pensar, no se como expresar
el temor y el asombro que hay en mí.
Todavía no lo sé, no me has dicho aún,
que fue lo que viste en mí para quererme.
Y es que no entiendo la razón
de tanto amor derrochado.
Quien soy yo para que Tu me hayas amado ?No se como pero hay gozo en mi alma,
no se como pero Tú me has dado paz.
Y soy libre como el sol, como luna, como el mar,
nada puede detener Tu libertad.
Ya no intento comprender esta locura,
palpitando al son del sol y la luna.
Solo puedo darte gracias, repetírtelo otra vez,
toma el agradecimiento de mi ser.
—————————————————-
Y todo con el mismo fin que dice la epístola de Pablo a los Efesios, “para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.”
TE AMO, TE AMO PORQUE ME AMASTE PRIMERO,
GLORIA Y HONRA SEAN DADAS AL CORDERO INMOLADO
EN EL NOMBRE PODEROSO DE AQUEL QUE
TOMO MI LUGAR EN LA CRUZ,
PAGANDO ASI EL COSTO
DEL ARDOR DE TU IRA.
En el Dulce Nombre de Jesús,
AMÉN
2 Responses to “¿Fuí yo o fuiste Tú?”
Leave a Reply
You must be logged in to post a comment.
November 22nd, 2007 at 8:55 pm
Queridos Hermanos… este post me ha llegado muy profundo.
Creo que para que digamos cosas como esta nos creó Dios, que Dios nos ayude a reconocer su gloria en todas las situaciones de nuestra vida.
Toda la gloria sea para nuestro Señor.
November 29th, 2007 at 7:47 pm
Desde que conocí la doctrina de la gracia estoy cada vez más convencido de que la naturaleza del Señor es todo amor y misericordia. De la misma manera que no podemos engañar o sorprende r a Dios tampoco nada de lo que hagamos nos acercará a la salvación del alma…