Esperando en Dios Cuando La Matemática Da Cero
Habló Jehová a Moisés, diciendo: Di a los hijos de Israel que den la vuelta y acampen delante de Pi-hahirot, entre Migdol y el mar hacia Baal-zefón; delante de él acamparéis junto al mar. Porque Faraón dirá de los hijos de Israel: Encerrados están en la tierra, el desierto los ha encerrado. Y yo endureceré el corazón de Faraón para que los siga; y seré glorificado en Faraón y en todo su ejército, y sabrán los egipcios que yo soy Jehová. Y ellos lo hicieron así. Éxodo 14.1-4
Padre Soberano:
Mi corazón está tan agradecido por las maravillas que me has permitido vivir en estos días que han pasado. Mi matemática me daba cero. Mis fuerzas eran aproximadamente ningunas. Mi mente estaba exhausta y mi corazón quebrantado. Sin embargo, ¿quién soy yo para que Tú me hayas amado tan profundamente? ¿Por qué tanta misericordia si lo que yo merezco es todo el poder de tu justicia sobre mi vida pecadora? Ni mis recursos ni mi justicia propia son suficientes delante de ti para agradarte. Mi matemática me da cero pero la tuya multiplica en donde no hay nada.
Mi esperanza y mi fe están depositadas en tu Hijo Jesucristo eternamente. Espero en ti aún cuando mi realidad no concuerda con lo que espero. Aún cuando hagas como el pueblo de Israel cuando estaba siendo liberado del pueblo de Egipto que los enviaste hacia atrás a Baal-zefón, los acorralaste frente al mar rojo y los pusiste de frente a los ejércitos de Egipto que los perseguían. Así muchas veces nos acorralas en nuestras situaciones para que veamos tu gloria tangible en nuestras vidas y circunstancias. Tú no compartes tu gloria con nadie pero la muestras a través de hombres y mujeres que han sido comprados con la sangre preciosa de tu Hijo Jesucristo. Escogiste a lo débil para avergonzar a lo fuerte.
Considerad, pues, hermanos, vuestra vocación y ved que no hay muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia. 1 Corintios 1.26-29
Mi oración, Señor, es que todo el que lea este escrito acuda a ti y diga: “Yo no puedo”, porque, cuando nos encontramos insuficientes, ahí es donde Tú nos cubres con tu gracia y nos fortaleces con Tu gozo. Que tu Gloria sea exaltada en nuestras vidas. Que Tu Nombre sea alabado por nuestros hechos. Que nuestras vidas reflejen la Luz de Jesús y que Tu Palabra siempre sea nuestra espada que como guerreros levantemos cuando la matemática da cero.
Espero en ti aunque no vea la luz al final del tunel, aunque no entienda por qué haces lo que haces en mi vida, sigo esperando en ti. Mi alma te anhela ardientemente, mi corazón se apasiona por ti y por Tu presencia. Eres el todo de mi vida y no quiero vivir fuera de ti.
En el nombre poderoso de Cristo
en el cual espero pacientemente,
Amén
Cristo Es Todo En Mi Vida
1. Cristo_es todo en mi vida,
Sólo para_él viviré;
Esperando su venida,
En su viña_ocuparé.
Coro:
Cristo_es todo en mi vida,
Sobre todo le amaré;
Sostenido por su gracia,
Siempre fiel le seguiré.
2. Cristo_es todo en mi vida,
Él me guía cual Pastor;
Por su_Espíritu dirige,
Y me llena de su_amor.
Coro:
Cristo_es todo en mi vida,
Sobre todo le amaré;
Sostenido por su gracia,
Siempre fiel le seguiré.
3. Sólo_en Cristo hay victoria,
En su muerte la ganó;
Por su sangre derramada,
Fue que él me rescató.
Coro:
Cristo_es todo en mi vida,
Sobre todo le amaré;
Sostenido por su gracia,
Siempre fiel le seguiré.
“Cristo Es Todo En Mi Vida” - De la serie de himnarios
Cantad al Señor… un cántico nuevo Vol. 1, #32
Publicaciones Voz de Gracia, Puerto Rico.
© Copyright - Letra y música de David Surpless, 1995
Vocal: Félix Paulino ~ Instrumental: David Surpless
One Response to “Esperando en Dios Cuando La Matemática Da Cero”
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July 20th, 2009 at 9:01 pm
Hermano,
Muy edificante tú articulo “Cuando las matemáticas dan cero”.
Estoy en una situación similar a la que describes “Espero en ti aún cuando mi realidad no concuerda con lo que espero”.
Pero tengo fé en que Dios me ayudará, tengo fé en su hijo Cristo Jesús.