Uncategorized10 Jun 2010 06:54 pm

dwyl1.jpg

Resuelvo No Desperdiciar Mi Vida
Editorial Ministerio Cristo Roca Firme por Josué David Zapata Vázquez

Cada día que pasamos como creyentes en Cristo Jesús nos encontramos en el mismo lugar, reflexionando en donde invertir nuestro tiempo y recursos para el avance del Reino de Cristo. A consecuencia del pecado, nuestro cuerpo continúa su envejecimiento natural desde que nacimos, nos amenazan nuevas formas de enfermedades desde la caída del hombre y cada día estamos en la línea entre la vida y la muerte. Finalmente nos consuela saber que Dios es el Soberano sobre la vida y sobre la muerte.

Sin embargo, nos encontramos con la realidad de que cada cosa que hacemos con nuestro propósito, nuestro tiempo, nuestro cuerpo y nuestros recursos son el producto de donde se encuentra nuestro más profundo anhelo y cuál es nuestro más preciado tesoro. Podemos caer en la trampa de este mundo de invertir nuestro tiempo en cosas que a la larga nos dan tesoros temporales y satisfactorios a nuestro entorno presente pero que en nada abundan en tesoros celestiales y en nada nos sirven en nuestra continua batalla por nuestro gozo eterno en Dios.

(more…)

Testimonio Personal and Pasaje Bíblico and Diario/Semanario/Mensuario09 Jan 2009 07:23 pm

product-1168002.jpg

“Porque para Dios somos grato olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden; a éstos ciertamente olor de muerte para muerte, y a aquellos olor de vida para vida” 2 Corintios 2:15-16

Mi Padre, Mi Rey, Mi Señor:

Desde el Edén olemos a sepulcro y a alma descompuesta por la muerte del pecado. Desde la caída nuestro espíritu muerto y pecador huele a hiel en putrefacción. Todo lo que aprendimos del Edén fue pecar, hacer el mal. Fueron sus ojos abiertos pero abiertos a la muerte y la desnudez, al desamparo y a la esclavitud de cadenas duras, pesadas y viejas. Creímos la mentira de la serpiente antigua y creímos que no íbamos a morir. Estábamos muertos en nuestros delitos y pecados.

Y El os dio vida a vosotros, que estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo según la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros en otro tiempo vivíamos en las pasiones de nuestra carne, satisfaciendo los deseos de la carne y de la mente, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. Pero Dios, que es rico en misericordia, por causa del gran amor con que nos amó, aún cuando estábamos muertos en nuestros delitos, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia habéis sido salvados), y con Él nos resucitó, y con Él nos sentó en los lugares celestiales en Cristo Jesús, a fin de poder mostrar en los siglos venideros las sobreabundantes riquezas de su gracia por su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros, sino que es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas. Efesios 2.1-10

Sin embargo, doy Gloria a Ti  por la obra de tu Hijo Jesucristo. Por que nuestro olor cambió para Ti. Ya no somos olor de juicio y pecado para Ti, ahora somos olor grato de Cristo. No solo para Ti sino para los demás. Para los que se pierden porque no creen en Cristo, olemos para ellos a muerte, no a nuestra muerte sino a la suya. Pero para los que se salvan somos olor grato, fragancia pura y dulce del Jardín del Edén de Vida Eterna.

Con su muerte redentora en la cruz, Cristo se convirtió él mismo en árbol de Vida. Cristo, figurativamente como ese Antiguo y Eterno Árbol de Vida Eterna en el Edén, ofreció su vida en la Cruz del Calvario para darnos esa Vida Eternal en su Sangre, el árbol que Dios detuvo a Adán y Eva para comer. Ahora solo mediante la Fe en Tu Hijo somos libres otra vez para disfrutar de esa Vida Eterna, para gozarnos y deleitarnos en la presencia tuya por muy largos días.

Somos olor grato de Cristo. Olor que no hiede, olor que trae las Buenas Nuevas de Salvación en Cristo Jesús a los que se salvan. Olor a Sangre Pura y Sin Mancha, olor a Nueva Vida en Cristo. Olor de flores vestidas con los atavíos del Reino de los Cielos, olor a Vida, a Vida Plena. Olemos a la Ciudad Celestial, a sus calles, a sus mares. Olemos a eternidad. Olemos a Cristo.

Padre que cada día de mi vida, mi debilidad y mi desánimo no sean obstáculo para que tu olor fluya en mi alma y en mi ser. Que pueda ser ese advenedizo, extranjero que no busca nada en esta tierra porque tiene una Patria Celestial verdadera y llena de olor grato.

Pido que enfoques mi vida en Tu Palabra, Espada de Doble Filo, Guardiana del Edén que penetra en mi Alma hasta el tuétano y que como bisturí celestial vaya quitando lo que no te agrada que hay en mí, el pecado que todavía mora en mí.

Solo A Ti Sea La Gloria, Oh Santo, Santo, Santo,
Perdona mis flaquezas y mi pecado, Límpiame como a hisopo, Lávame más y más de mi maldad para que siga siendo Olor grato de Cristo Jesús.

En el nombre Grato y Dulce de nuestro Señor y Salvador Jesucristo,

Amén, Amén y Amén

Your email:  
Subscribe Unsubscribe  
Diario/Semanario/Mensuario20 Dec 2008 10:27 pm

marrojomoises.jpg

Habló Jehová a Moisés, diciendo: Di a los hijos de Israel que den la vuelta y acampen delante de Pi-hahirot, entre Migdol y el mar hacia Baal-zefón; delante de él acamparéis junto al mar. Porque Faraón dirá de los hijos de Israel: Encerrados están en la tierra, el desierto los ha encerrado. Y yo endureceré el corazón de Faraón para que los siga; y seré glorificado en Faraón y en todo su ejército, y sabrán los egipcios que yo soy Jehová. Y ellos lo hicieron así. Éxodo 14.1-4

Padre Soberano:
Mi corazón está tan agradecido por las maravillas que me has permitido vivir en estos días que han pasado. Mi matemática me daba cero. Mis fuerzas eran aproximadamente ningunas. Mi mente estaba exhausta y mi corazón quebrantado. Sin embargo, ¿quién soy yo para que Tú me hayas amado tan profundamente? ¿Por qué tanta misericordia si lo que yo merezco es todo el poder de tu justicia sobre mi vida pecadora? Ni mis recursos ni mi justicia propia son suficientes delante de ti para agradarte. Mi matemática me da cero pero la tuya multiplica en donde no hay nada.

Mi esperanza y mi fe están depositadas en tu Hijo Jesucristo eternamente. Espero en ti aún cuando mi realidad no concuerda con lo que espero. Aún cuando hagas como el pueblo de Israel cuando estaba siendo liberado del pueblo de Egipto que los enviaste hacia atrás a Baal-zefón, los acorralaste frente al mar rojo y los pusiste de frente a los ejércitos de Egipto que los perseguían. Así muchas veces nos acorralas en nuestras situaciones para que veamos tu gloria tangible en nuestras vidas y circunstancias. Tú no compartes tu gloria con nadie pero la muestras a través de hombres y mujeres que han sido comprados con la sangre preciosa de tu Hijo Jesucristo. Escogiste a lo débil para avergonzar a lo fuerte.

Considerad, pues, hermanos, vuestra vocación y ved que no hay muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia. 1 Corintios 1.26-29

Mi oración, Señor, es que todo el que lea este escrito acuda a ti y diga: “Yo no puedo”, porque, cuando nos encontramos insuficientes, ahí es donde Tú nos cubres con tu gracia y nos fortaleces con Tu gozo. Que tu Gloria sea exaltada en nuestras vidas. Que Tu Nombre sea alabado por nuestros hechos. Que nuestras vidas reflejen la Luz de Jesús y que Tu Palabra siempre sea nuestra espada que como guerreros levantemos cuando la matemática da cero.

Espero en ti aunque no vea la luz al final del tunel, aunque no entienda por qué haces lo que haces en mi vida, sigo esperando en ti. Mi alma te anhela ardientemente, mi corazón se apasiona por ti y por Tu presencia. Eres el todo de mi vida y no quiero vivir fuera de ti.

En el nombre poderoso de Cristo
en el cual espero pacientemente,

Amén

Your email:  
Subscribe Unsubscribe  

Cristo Es Todo En Mi Vida

1. Cristo_es todo en mi vida,
Sólo para_él viviré;
Esperando su venida,
En su viña_ocuparé.

Coro:
Cristo_es todo en mi vida
,
Sobre todo le amaré;
Sostenido por su gracia,
Siempre fiel le seguiré.

2. Cristo_es todo en mi vida,
Él me guía cual Pastor;
Por su_Espíritu dirige,
Y me llena de su_amor.

Coro:
Cristo_es todo en mi vida,
Sobre todo le amaré;
Sostenido por su gracia,
Siempre fiel le seguiré.

3. Sólo_en Cristo hay victoria,
En su muerte la ganó;
Por su sangre derramada,
Fue que él me rescató.

Coro:
Cristo_es todo en mi vida
,
Sobre todo le amaré;
Sostenido por su gracia,
Siempre fiel le seguiré.

“Cristo Es Todo En Mi Vida” - De la serie de himnarios
Cantad al Señor… un cántico nuevo Vol. 1, #32
Publicaciones Voz de Gracia, Puerto Rico.
© Copyright - Letra y música de David Surpless, 1995
Vocal: Félix Paulino ~ Instrumental: David Surpless

La Luz de Tu Palabra and Diario/Semanario/Mensuario24 Jun 2008 07:07 pm

elias_2.png

Acab dio a Jezabel la nueva de todo lo que Elías había hecho, y de cómo había matado a espada a todos los profetas. Entonces envió Jezabel a Elías un mensajero, diciendo: Así me hagan los dioses, y aun me añadan, si mañana a estas horas yo no he puesto tu persona como la de uno de ellos. Viendo, pues, el peligro, se levantó y se fue para salvar su vida, y vino a Beerseba, que está en Judá, y dejó allí a su criado. Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres.
1 Reyes 19.1-4

Oh Padre Santo que habitas en un luz inmarcesible,
Clamo a ti Soberano de Israel pues somos vulnerables ovejas que no podemos vivir sin Ti. Que mucho me identifico con la vida del profeta Elías. No pudiera hacer ni el mínimo de las maravillas que le permitiste a este hombre tuyo hacer como profeta. Sin embargo, me he sentido igual que él luego de una victoria tan grande como la que experimentó. Tú lo has dicho: “Los envío como ovejas en medio de lobos. Por tanto, sean astutos como serpientes y sencillos como palomas.”(Mateo 10.16)

Después de haber tenido una de las mayores victorias en el Monte Carmelo donde demostró Tu Poder ante los idólatras profetas de los baales, tuvo miedo. Mientras los profetas falsos daban vueltas ante el altar de su dios flajelándose en nombre de su dios, Elías llenó cántaros y cántaros de agua en Tu altar, Oh Jehová, y Tú, Dios omnipotente de los cielos hiciste caer una llama ardiente de fuego como nunca antes en el altar evaporando todo el agua que cubría el altar. Pero luego de ello y de haber degoyado a los profetas de baal a espada, Jezabel lo amenazó a muerte y Elías temió por su vida.

Señor, tu que conoces lo profundo de nuestros corazones, que conoces todas nuestras debilidades. Tienes contado cada uno de los cabellos de nuestra cabeza y que nos ves al levantarnos, caernos y al volvernos a levantar. Tú que nos salvas de pura gracia y misericordia. Tú conoces nuestros pensamientos y emociones. ¡Qué débiles somos, oh Jehová de los Ejércitos! Pero es interesante la vulnerabilidad que tenemos luego de la victoria. Y es que el enemigo de nuestras almas nos ataca a los creyentes, pero mas aún nos ataca con mas ferosidad cuando nos permites vivir una victoria por medio de tu Espíritu.

¡Qué vulnerables somos aún cuando luego de haber recibido una victoria tuya y nos exaltamos a nosotros mismo en vez de darte la gloria solamente a ti! El enemigo busca asecharnos cuando vivimos los momentos más excitantes y maravillosos de nuestras vidas. Quiere derribarnos porque no soporta que tus hijos disfruten a plenitud el sacrificio de Tu Hijo, es mejor destruirlos haciéndoles creer por la culpabilidad de su pecado que no son cristianos e hijos tuyos. Y es que el que practica el pecado y satisface los deseos de la carne no puede ser cristiano así que con derribarlo una sola vez es suficiente para hacerle creer que no es cristiano porque pensará que sus frutos no dicen nada de la obra que Tú has hecho en su vida.

Pero, ¿es la justificación la que nos quita el pecado por completo o es la santificación que tu obras en nosotros la que nos va limpiando por gracia por medio de la fe hasta el día final? Es la santificación por la fe en Jesucristo. Entonces cuando nuestras vidas despertaron a Jesucristo nos quedó un remanente de pecado. Antes nuestro señor era el pecado pero ya el pecado no se enseñorea de nosotros. Entonces, realmente seguimos teniendo pecado en nuestras vidas pero es otro el que reina sobre nosotros, nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

Entonces, ¿Que padeció realmente Elías? ¿Miedo? ¿No es eso un fruto del pecado? Sí. Elías no era perfecto en todo, era pecador. ¿Qué hacía de Elías una persona diferente? Dios, Tú mismo, Oh Jehová que le escogiste para ser profeta y ser tu voz en el pueblo. Eras tú en su vida el que lo hacía diferente. Seguía siendo un hombre pecador sostenido por tu gracia y misericordia. Pero eras Tú el que por medio de tu Espíritu Santo sostenías a los grandes hombres que vivieron en las Sagradas Escrituras.

Pero, ¿somos nosotros menos que ellos? En realidad somos igual que ellos pero con cierta ventaja. Tenemos tu revelación completa en Jesucristo, en la Palabra de Dios que es la Biblia. Tenemos cierta ventaja pero tenemos desventajas. El pecado y sus ramas ha arropado nuestra sociedad donde ahora es más fácil pecar, a la distancia de un botón.

Señor Todopoderoso, ten misericordia de nosotros o perecemos. Guárdanos de la vulnerabilidad de tus victorias sosteniéndonos por medio de Tu Espíritu Santo porque nosotros solos no podemos. Llénanos cada día más de ti y que podamos mortificar cada día más el pecado con tu gracia y con Tu Espíritu, desde ahora y hasta el día en que vayamos a Tu Presencia para verte en santidad cara a cara por medio del sacrificio perfecto de tu Hijo, Amén.

Your email:  
Subscribe Unsubscribe  
Teología del Nuevo Pacto and Diario/Semanario/Mensuario13 May 2008 12:01 am

img_oracion.jpg

Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los humildes. Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. 1 Pedro 5.5-7

Oh Padre Amado:

Después de haber sido salvados por tu gracia, ¿Podemos sentirnos que somos los más espirituales en el planeta tierra o los más miserables por que no hemos todavía compartido de esa gracia a otros que tanto la necesitan? ¿No habla el Apóstol Pablo de una deuda? (Romanos 1.14) ¿De donde viene esa superioridad que a veces mostramos cuando estamos congregados en el culto público ante los demás? ¿Tenemos esa libertad de mostrarle a los demás que somos superiores a ellos simplemente porque hemos sido salvados? Pero, Tu Palabra dice que:

Considerad, pues, hermanos, vuestra vocación y ved que no hay muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia. 1 Corintios 1.26-29

¿Qué nos pasa? No somos ni sabios, ni poderosos, ni nobles. No tenemos mérito alguno para haber podido recibir tan grande salvación. ¿De donde proviene el tan elevado ego? ¿Será que pensamos que ayudamos aunque sea en algo a Dios para que nos salvara? Jamás. Entonces, ¿No deberíamos caer con frente en tierra ante tan grande salvación de gracia en Jesucristo? Todos los méritos provienen de Jesús.

¿Por qué miramos con desprecio a aquel que no ha sido aún salvado cuando alguien en un pasado movido por el Espíritu Santo nos miró con misericordia para hablarnos de Jesucristo? ¿Será que Dios habrá cerrado la puerta de salvación o será que nuestro orgullo asqueroso y pecaminoso nos ha cegado? ¿Es ese un fruto digno de un cristiano? Suena fuerte decir esto pero hay veces que los creyentes reaccionamos como si no lo fuéramos. Por eso nuestro tesoro está en vasos de barro. Ayúdanos a ver lo que realmente somos y a mirar a los demás como superiores a uno mismo.

En la historia han sido muchos los llamados evangelistas que creyéndose más santos y perfectos que los demás han caído en lo más bajo en el transcurso de la historia. He ahí el problema del legalismo y el fariseísmo enfermizo que muchos predican. Muchos en la historia creyéndose los más poderosos religiosos imponían cargas a otros de una manera que no presentaban la Gracia de Dios en el Nuevo Pacto en Jesucristo como solución a dicho problema. Se muestran entonces erróneamente como los únicos a los cuales Dios se les revelaba.

Padre perdónalos, perdónanos.

Venimos ante ti arrepentidos como Iglesia tuya, comprados con la bella y poderosa sangre perfecta de Jesucristo en la Cruz del Calvario. Perdónanos por las veces que como iglesia hemos dado a entender que somos más espirituales y santos que los demás cuando aquí el único Santo digno de toda adoración y alabanza eres Tú, Oh Señor.

Queremos vivir una vida saludable de iglesia, queremos predicar con humildad tu evangelio. Amamos tu gracia y nos postramos humillados ante tu Santidad. No hay méritos en nosotros para nada. Solamente por los méritos de Jesucristo venimos ante tu presencia, ante el Trono de Tu Gracia pidiéndote estas cosas. Tu Palabra Es Verdad.

En el nombre maravilloso e inigualable de
Nuestro Señor, Rey y Salvador Jesucristo,

Amén, Amén y Amén

Your email:  
Subscribe Unsubscribe  

Next Page »